El desafío de la función pública: convertir lo correcto en una práctica cotidiana 

Según la organización Transparency International de Alemania, Paraguay enfrenta desafíos significativos en materia de corrupción. Esto se convierte en un reto para los liderazgos políticos y se presenta como una oportunidad única para impulsar cambios. 

La mejora de la infraestructura pública, el fortalecimiento de la ética en la gestión gubernamental y una gestión pública eficaz y basada en principios éticos pueden impactar de manera significativa en la calidad de vida de los ciudadanos. Para lograrlo, es esencial contar con gobernantes talentosos, éticos y efectivos, comprometidos con la democracia y dedicados a servir al bien común entonces, ¿qué cualidades consideramos más importantes en un buen líder para lograr estos objetivos?

Edgar Gómez Leiva, Director Financiero del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y el Dr. Robert Núñez, Director del Policlínico Municipal, abordaron preguntas relacionadas a este tema en el segundo encuentro presencial de Táva Apo – Intendentes denominado Ética y vocación de servicio: «Haciendo que lo correcto sea cotidiano». Participaron más de 20 liderazgos, provenientes de 17 ciudades y 7 departamentos, con quienes reflexionamos sobre la importancia de la ética y los valores, herramientas fundamentales que constituyen la base de una administración pública transparente y eficaz.

Entre los requisitos que se requiere para actuar en la función pública de manera ética y efectiva el facilitador Edgar destacó tres elementos que considera fundamentales. “El coraje para hacer las cosas, cambiar la estructura y jugarse por las cosas buenas; primera condición, pero no suficiente. Le falta honestidad e integridad en la toma de decisiones y para complementar y hacer el combo perfecto: el conocimiento y si no se tiene, rodearse de gente que lo tenga”, destacó. 

Como líderes, con aspiraciones a ocupar cargos en la gestión pública, es indispensable el ejercicio de ser firmes a los valores y principios éticos, tomarlos como un hábito y hacerlo cotidiano; esto genera confianza hacia las instituciones y promueve el bienestar común. 

Además, profundizaron sobre la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas, la imparcialidad y equidad en el trato a los ciudadanos y cómo una gestión puede generar un impacto al gobernar con respeto hacia los derechos humanos y la diversidad de las personas y contextos.

Desde Alma Cívica somos testigos de que espacios como Táva Apo son una esperanza para la democracia y la política. A lo largo de nuestros talleres formativos buenas prácticas implementadas por gobiernos locales que están impactando la vida de toda una comunidad; como el Primer Centro Integral Municipal de Atención para Personas con Autismo, impulsado en conjunto entre el Policlínico Municipal y la Asociación Paraguaya de Padres y/o Tutores de Personas con Trastorno del Espectro Autista. 

El Dr. Robert Nuñez compartió su experiencia durante el encuentro, cómo fue la implementación del proyecto, la construcción, estructura y logística para concretar los cuatro consultorios y un jardín ecológico. La Fundación AsoTEA Paraguay proporcionó la infraestructura y la Municipalidad se encargó de los profesionales y el mantenimiento. Recibieron donaciones de líderes locales y asociaciones, aumentando la credibilidad y apoyo del sector privado. Este proyecto busca visibilizar y adaptar el entorno a personas con capacidades diferentes, creando un espacio inclusivo y accesible.

Este espacio sirvió para demostrar a los liderazgos que es posible llevar a cabo una política ética y transparente, enfocada en el bien común. Este tipo de iniciativa busca mostrar ejemplos concretos y exitosos de gestión pública, incentivando a adoptar estrategias similares en sus propias comunidades. Al destacar la importancia de trabajar en conjunto y colaborar con distintos actores, se promueve una visión de gobernanza participativa y comprometida con el bienestar de todos los ciudadanos. Este enfoque no sólo es realizable, sino que también puede transformar significativamente la calidad de vida en las localidades.

La ética en la gestión pública no es una simple aspiración idealista, es una necesidad urgente para resguardar nuestra democracia y sobre todo, el bienestar de la comunidad. El liderazgo público implica que cada decisión, cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a un tejido social más sólido y equitativo. 

Desde Alma Cívica estamos convencidos de que con liderazgos que se acerquen más a la formación cívica buscando potenciar sus talentos para ponerlos al buen servicio de su comunidad y promoviendo que lo correcto sea cotidiano, es posible transformar la manera de hacer política en Paraguay. 

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