
En Alma Cívica creemos que la democracia necesita liderazgos que entiendan el poder como una responsabilidad de servicio. Desde nuestros inicios trabajamos para identificar, formar y acompañar a personas comprometidas con el bien común: líderes éticos que reflexionen sobre su práctica, cuestionen sus decisiones y busquen mejorar continuamente; talentosos, que inviertan en su formación, desarrollen herramientas y pongan sus capacidades al servicio de la ciudadanía; y efectivos, que conviertan sus convicciones en acciones concretas que generan resultados para sus comunidades.

Por eso, en el marco del Primer encuentro presencial 2026 de la Red Política de Liderazgo Emergente (RPLE), abrimos un espacio de diálogo circular para reflexionar sobre el ejercicio ético, transformador y cercano de la función pública en nuestro país.
El conversatorio fue guiado y moderado por Marcos Blanco, miembro activo de la Red, quien facilitó un intercambio dinámico e inspirador entre dos liderazgos femeninos clave del territorio nacional: Yuli Gamón, Concejala Departamental de Itapúa, y Patricia Coronel, Concejala Municipal de Concepción.
Ambas autoridades locales compartieron sus aprendizajes en la gestión, las barreras superadas frente a la política tradicional y las herramientas reales con las que demuestran, día a día, que gobernar desde la integridad y el bien común sí es posible.
A continuación, sintetizamos los principales aprendizajes y lecciones clave que nos dejó este encuentro.
1. Perder el miedo e involucrarse en la política
Muchas veces se percibe la política como un entorno suelto de valores o «sucio». Sin embargo, la política se degrada cuando las personas no se involucran.
“La política es servicio y siempre tuvo que ser así. Los liderazgos son importantes porque hoy el desafío es poder trabajar con personas empáticas y que quieran trabajar por el bien común”, compartió la concejala Yuli Gamón.
El liderazgo no nace de una ambición personal, sino del trabajo comunitario. En el caso de Yuli compartió que toda su vida hizo voluntariados y estuvo activamente en grupos de sociedad civil organizada. «Yo no soy ‘Yuli Gamón Política’; yo siempre fui y soy Yuli Gamón voluntaria desde los 15 años. Si nos restamos, dejamos los espacios a quienes se sirven de la política en lugar de servir a los demás”, dijo.
2. El respeto y la confianza se ganan con trabajo
Frente a los prejuicios y la violencia política hacia las mujeres, la mejor respuesta es la capacidad técnica, la cercanía con el vecino y la consistencia en el tiempo. Patricia Coronel, concejala de Concepción, compartió su experiencia siendo la única concejala mujer en su comuna.
«Me gané el respeto de la ciudadanía demostrando con trabajo que sí se puede ayudar. Como mujeres, necesitamos animarnos más; aportamos una visión sensible, colectiva y democrática que la política necesita”, dijo conmovida la concejala.
Ganar la confianza ciudadana exige paciencia y coherencia. Un error grave puede costar años de trabajo, pero la legitimidad que te da la gente en la calle no te la saca ninguna estructura de partido.
3. Crear alianzas sin vender tus convicciones
Ser parte de la Junta Municipal o Departamental implica convivir con una diversidad de partidos e intereses. La política virtuosa sabe dialogar y construir mayorías para lograr proyectos a favor del bien común, pero dibuja una línea clara en sus valores e integridad.
«Para lograr cosas hay que unirse y aprender a trabajar con personas de otros partidos. ¿Aliarnos para trabajar? Sí. ¿Vender mis convicciones? Jamás”, dijo la concejala Yuli Gamón.
4. Transparencia radical como escudo y herramienta de evaluación
Frente a las campañas de desinformación o los ataques por desafiar el status quo, el mejor antídoto es abrir la información a la ciudadanía por eso rendir cuentas públicamente y digitalizar la gestión no solo desarma los ataques de la política tradicional, sino que invita a la gente a evaluar con datos reales el desempeño de sus representantes.
«Creamos un portal de transparencia donde subimos cada minuta, cada proyecto de transporte y cada informe. No le tenemos miedo a que la gente nos evalúe; queremos que se informe con la verdad», compartió Yuli Gamón.
5. Los proyectos con visión pública nunca vencen
Cuando una propuesta se diseña para resolver un problema real de la ciudadanía (como el transporte público, la infraestructura escolar o la violencia de género), trasciende a la figura política de quien la presenta. Un liderazgo virtuoso no busca el aplauso personal ni busca perpetuarse; su compromiso es instalar en la agenda los temas que nadie se anima a tocar, dejándolos documentados, respaldados e institucionalizados para que la comunidad y las futuras autoridades les den continuidad.
El verdadero impacto en la política local pasa por la empatía, la sensibilidad colectiva y la capacidad de dejar bases sólidas para el futuro de tu municipio, más allá de los colores partidarios o los ciclos electorales.
«Nuestros proyectos no tienen fecha de vencimiento. La política es una rueda: un espacio prestado para generar un cambio, no para quedarse para siempre”, dijo Yuli Gamón.
Por su parte, la concejala Patricia finalizó diciendo «Hacer política pasa por las personas, no por los partidos. Las mujeres tenemos una mirada amplia, empática y orientada al bien común. La satisfacción más grande es caminar por la calle y que la gente te diga: ‘No me arrepiento de haber votado por vos”.
Este espacio permitió a los miembros de la Red dialogar de cerca con autoridades locales y comprender que el trabajo en territorio no solo exige solvencia técnica, sino también una vocación genuina hacia el bien común y la valentía infranqueable de mantenerse fieles a sus valores y a su propósito.



